Si no me comprometo conmigo misma ¿qué tipo de compromiso puedo ofrecer a los demás?
Esta es la frase con la que me quedé ayer. Y es cierto, el problema es que es mucho más soprtable fallarte a ti misma que fallarles a los demás, al menos a corto plazo. Vives contigo misma cada día, así que te permites todo tipo de cosas, buenas y malas. En cambio con los demás no te atreves, el miedo a ser rechazada puede contigo.
Eso es lo que me pasa a mí, puedo prometerme mil cosas y a los cinco minutos romper esa promesa porque soy yo y no pasa nada.
Pues bueno, tiene que cambiar. No tengo que ceder. Tengo que adaptarme y abrirme a la gente que me rodea pero cuidándome a mí primero.
Lleva tiempo, claro que sí, pero lo conseguiré, más trade o más temprano, estoy segura.
Si a ti también tu cuesta ser fiel a tus promesas te propongo hacer lo que yo he empezado a hacer:
- Escribir las cosas que vas a hacer en una agenda, una pizarra, donde sea, con tal de que sea visible y que lo tengas presente. Cada vez que mires la agenda te darás cuenta de que "tienes qe hacerlo". Al menos a mí me da satisfacción ponerle un "tick" a la cosas que he hecho.
- Escribe un blog. Dentro de ese día de trabajo u horas ociosas búscate un momentito para escribir algo en un blog, no ha de ser todos los días, puede ser una vez por semana, yo he intentado hacerlo todos los días porque tengo mucho tiempo libre pero cada uno lo hace cuando puede. Esta idea la saqué del blog http://creerenpositivo.blogspot.co.uk y ¡aquí estoy!
- Dedícate tiempo para leer, pintar, darte un baño o hacer alguna actividad que te guste.
Yo todavía estoy poniéndolo en práctica pero está funcionando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario