Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported. Los escritos que aquí se encuentran están protegidos por Creative Commons. El uso de los mismos sin mención al blog y/o sus autores será motivo de denuncia.

miércoles, 19 de junio de 2013

Motivación ven a mí

Encontrar la motivación es algo que siempre me ha parecido difícil y prácticamente imposible. Bueno, miento, no siempre. Cuando estaba en la universidad tenía claro mi objetivo y me esforcé en conseguirlo. Al terminar la carrera también, aunque en ese momento se me abrieron varias puertas y desde ese momento no he cerrado ninguna.

Mi objetivo en este momento es ser profesora. Lo deseo con todas mis fuerzas pero no sé porqué pero debo estar haciendo algo mal. Hace 4 años empezó mi odisea. Después de muchas idas y venidas me presenté a una oposición que me ayudó a entrar en la bolsa de trabajo, 3 institutos en un año (no son muchos, pero no está mal para empezar a romper el hielo con la enseñanza). Después me destinan a 250 km de mi casa y por último me toca la lotería y me quedo en un centro de cerca de mi casa, todo el curso. Pero la situación económica empeora de manera drástica. Huelgas, quejas, reducción de horarios, aumento de ratios y profesorado interino - entre los que me encuentro - se queda sin trabajo.

Decido, pues, irme del país a vivir con mi pareja (cosa que ya había intentado hace 5 años antes de prepararme la oposición) y pierdo el norte, pierdo el rumbo. El objetivo sigue siendo el mismo, pero no hay manera de conseguirlo. No hay trabajos para mí. Más que alguna que otra sustitución de vez en cuando, nada estable. La situación de interina no era estable, pero al menos me levantaba para ir a trabajar.

En fin, no sé hacia dónde canalizar mi energía, lo intento, pero no me sale bien. Eso afecta a otros ámbitos de mi vida, desde mi pareja a amigos, pasando por mi familia. Y la que se siente vacía, impotente y llena de frustración soy yo. Nadie más.Nadie me ve así, porque ya me encargo yo de disimularlo. Y ya he pasado por esta situación antes, eso es lo peor de todo.

No todos los días son así y eso es precisamente lo que me descoloca. Hay días en los que estoy bien, miro a mi alrededor y me digo que bueno, no tengo trabajo, no tengo ataduras económicas así que puedo disfrutar de lo que tengo alrededor. Pero hay otros días como el de hoy en los que no puedo más. No estoy feliz y me creo que saliendo corriendo en dirección contraria encontrare lo que quiero.

Si vuelvo a casa para trabajar como interina, cueste lo que cueste, puede que pierda a mi pareja aunque quizás me encuentre a mí misma.
Si me quedo aquí, en el extranjero, pierdo mi trabajo (porque no me sale nada nuevo), me pierdo yo pero mantengo a mi pareja.

Y mientras decido qué hacer, he perdido otro día más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario