La eterna espera de una respuesta que no llega hace tambalear los pilares sobre los que me hallo.
Una semana, otra semana, otro mes.
Y mientras tanto, los días pasan.
Impaciencia y ansia.
¿Es real esa sensación?
Quizás son trampas que tiende la mente.
Esperando no desesperar.
Deseando no esperar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario